Olvido… ÉL Y ELLA …
Ese hombre de mirada perdida que intenta sorber la tarde en tragos cortos…
es un hombre que un día perdió el amor de una mujer.
Dicen que es un ser distinto solitario, triste, romántico…
Un hombre raro. Un soñador que quiso vivir de espaldas al mundo
y el mundo vive de espaldas a él….
Vive sin futuro y en sus recuerdos,
como pequeños arañazos a la vida,
se apiñan sus emociones y añejas pasiones
como simples sucedáneos del amor…
Perdió el amor de una mujer
y ya jamás fue capaz de ponerle distancia a los recuerdos.
Enlaza palabras para acortar el espacio
con la visión de mil agujas tatuando en su alma un rostro hermoso,
una voz, una risa y el calor de una boca de mujer…
Ese hombre de mirada perdida, que intenta sorber la tarde en tragos cortos…
siente que el olvido como un dique, cierra las puertas a su futuro;
¡¡¡ Él quiere recordar para no morir !!!
Mujer…
En este irreal amanecer…
el sol y el destino me han regalado un maravilloso sueño.
Son sus ojos casi verdes y a su alma la envuelven copos chiquitos
de color del más romántico de los otoños…
Cuando su risa estalla… los colores son miles
y en el aire vuelan sueños, burbujas, trinos y sensaciones.
Tiene su figura los maravillosos trazos de la fantasía
y en su boca se cobijan sabores de olas y brisas del mar.
Ella es… fantasía, magia, pasión… y luz…
Si sus ojos te miran, hasta el sonido de la sangre…
duele y al corazón llegan… alegres trocitos de gloria.
Cuando el cascabeleo de su risa se adueña del tiempo…
nada hay bajo el cielo que se le asemeje.
Su risa es… escalofrio, canción, poesía es… agua fresquita de río.
Nace de esta mujer un aroma tan personal, tan sugerente, tan suyo…
que tu corazón galopa llenándote de vida.
Ella es… mil cosas: relámpago que aparece y te enamora.
Rocío, sal de lágrima, melodía, aire, tormenta, color.
Su piel… esta hecha de suavidad y un calorcillo que tiembla.
Sus besos…? tienen travesura, menta, miel, y… gusto a sol.
Vibra con el atardecer, con un beso, cuando la roza el viento con un abrazo,
si rie un niño, con un poema… con el amor.
Y mientras su mente se va poblando con las sombras de toda una vida;
su voz, lenta y en susurro, va desgranándole al viento,
parte de los versos de aquel bello
y viejo poema: “ …un brillo o su mención,
y arden tus dedos, como una nieve súbita.
El frío quema y en tus ojos nace su memoria.
Recordar es obsceno, peor: es triste. Olvidar es morir”…
Esa mujer y ese hombre de miradas perdidas que intentan sorber la tarde en tragos cortos…
Uguelo.-